Nailed It! México Review: ¿Y la diversidad para cuándo?

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Se supone que debo estar editando un video en estos momentos, de hecho tenía rato que no sentía esa necesidad de escribir acerca de un tema controversial como este. Tal vez sea una mera forma de procrastinar en el video que me ha tomado tanto tiempo editar, tal vez sea que parte de mí está indignada que cosas como esta sigan pasando en pleno 2019.

Y es que tranquila estaba yo, editando esta mañana cuando me da por poner algo en la televisión pues me encanta trabajar y ver series a la vez, es como tener sonido de fondo. Cuando de pronto me llega una notificación en Netflix de que había llegado Nailed It! México. Para los que no conocen el programa, la versión Americana del show es un concurso donde 3 personas que no son adiestradas en la cocina tratan de hornear y decorar diferentes postres. Los jueces, usualmente 2, juzgan cada plato y luego el más aceptable en términos de sabor y decoración gana un premio.

La versión Americana resalta por su inclusión, empezando por la presentadora Nicole Byer, quien es comediante, actriz y escritora pero físicamente hablando no encaja en la norma de presentadoras de TV, pues además de ser afrodescendiente es curvy. Tanto los participantes como los jueces de Nailed it!, USA han mostrado diversidad. Por ejemplo en el episodio 2 de la primera temporada la participante Toni y en el episodio 5 de la primera temporada la jueza Yolanda Gampp, ambas son afrodescendientes.

Así a lo largo de las temporadas y especiales del programa se pueden ver personas de diferentes backgrounds culturales. ¿Podría ser mejor y más inclusivo? Definitivamente, pero por lo menos se ve que alguien está haciendo el esfuerzo de mostrar en TV un poco de la diversidad que vemos en las calles. Lo mismo no se puede decir de Nailed It! México, cuyos participantes y jueces parecen salidos de una telenovela, es decir, todos son blancos, latinos sí, pero blancos.

Si hay algo que me enorgullece de ser latina es la mezcla tan rica que tenemos en nuestra sangre. Especialmente en Panamá en donde ha habido tanta migración debido en gran parte al Canal. Para su construcción trajeron personas desde Asia y África que (de sobrevivir) a la esclavitud y horribles condiciones de trabajo lograron formar un hogar en nuestro país. Obviamente al ser parte de España y de Colombia pues hubo cierta migración tanto Europea como de América del Sur. Y una vez construido el Canal, llegaron los Americanos que dejaron más que dólares por estos lares.

Para muestra un botón, yo soy bis nieta de una mujer china y un hombre afrodescendiente ecuatoriano por parte paterna y de orígenes españoles e indígenas del área chiricana por parte materna. O sea que por mis venas corre África, Asia, América y Europa. Cariño, aquí hay de todo y se nota en mis ojos chinos, mi color canela y mi cabello crespo. Me enorgullece ser quien soy y saber de donde vengo, aunque no siempre fue así.

En mi infancia tuve todas las Barbies que salían al mercado, incluso las de colección. En aquel entonces todos teníamos las mismas muñecas, rubias y esbeltas. Hasta hace unos años fue que decidieron sacar Barbies de diferentes culturas y apariencias. Incluso los juguetes están tratando de representar a todos lo cual es un cambio muy grande, niñas que ven a una barbie con su estilo de cuerpo y cabello se han de sentir sumamente especial pues es una validación de que son aceptadas.

En mi adolescencia al igual que muchas jóvenes en todo el mundo quería ser como Belinda o las actrices de Rebelde, todas blancas, de ojos claros, delgadas, bellas y talentosas. Quería ser como las chicas que salían en Amigas y Rivales o clase 410. Interesante que incluso ahora, años después, las novelas aún no reflejan diversidad. Ni siquiera la tv local en Panamá es diversa, se pueden contar las personas negras o de rasgos indígenas o cholos. Es como si la televisión latina estuviera empeñada en negar la existencia de todo aquel que no encaja en el molde de nuestros colonizadores.

Me tomó mucho tiempo aceptar que jamás me iba a ver como esas chicas, aunque compartiéramos una lucha contra la anorexia y la bulimia. No hay jabón que me saque este color, producto que me alise el cabello de por vida ni lentes de contacto lo suficientemente naturales como para engañar a los demás o a mí misma. Con el tiempo y la madurez que simplemente llega con los años me di cuenta de que como te ves no es un reflejo de quien eres por dentro y que tengo mucho más que ofrecer que la galluza planchada de mi pelo y el tamaño de mi cintura.

El tema de la falta de autoestima y de cómo los medios nos afectan es algo muy complejo y profundo. No solo desde el punto de vista psicológico pero también desde el punto de vista social. Es sumamente interesante ver cómo la humanidad está en constante cambio y adaptando sus normas dependiendo de lo que es considerado culturalmente aceptable. Verás, hace algunos años la mayoría de los programas en TV no tenían diversidad real, la sociedad ha exigido en las últimas décadas que otras culturas sean representadas en el mundo del entretenimiento.

Estados Unidos lleva la batuta en cuanto a este tema se refiere, películas como Black Panther, Crazy Rich Asians y Roma han demostrado que hay valor en una buena producción, donde el talento ha pesado más qué la nacionalidad y color de piel. Ellos todavía están adaptándose a esta nueva ola generacional que busca ver gente que realmente refleje las personas que vemos en nuestro día a día en la calle, en el metro, en el trabajo y no solo en Instagram o en las novelas.

Lamentablemente a Nailed It! México no le llegó el memo. Decirles que realmente vi los 6 episodios enteros sería una mentira. Vi el primero y cuando iba por la mitad del segundo me calló el 20, no hay una sola persona chocolate o negra como participante o juez en estos 2 episodios. Decidí meterme a Twitter a ver si alguien ya estaba hablando al respecto, pero no, nadie más lo había notado. Así que decidí investigar más y ver a los participantes y jueces de cada episodio, mis dudas fueron aclaradas tanto como mi piel al ver la de los participantes.

Realmente lo que más me molestó es que es una adaptación de un show que ya existe y que ya ha presentado un patrón de diversidad, adoptaron desde el nombre, la escenografía y estilo del show pero no fueron capaces de seguir con el casting diverso que propone el programa. Lo peor fue notar esto cuando hace unas semanas fue noticia el acoso en redes sociales que sufrió Yalitza Aparicio, por su apariencia luego de ser portada de Vogue y estar nominada al Oscar por su actuación en Roma.

Simplemente increíble como en pleno 2019 seguimos negando la representación de otras voces. Les hice screenshots y me quejé en Twitter de todo lo que noté, etiquetando a Netflix Latino América y a Omar Chaparro el presentador del show. Cabe destacar que no pienso que el presentador, invitados o participantes tengan la culpa, me da por pensar que ese casting fue escogido por alguien que seguramente hacía casting en novelas, buscando siempre los tonos más claros para como dicen los racistas, hacer lo posible por “mejorar la raza”. Aquí les dejo los screenshots que hice y ya me darán la razón: a Nailed It! México le hace falta azúcar morena.

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